viernes, 15 de octubre de 2010

Por primera vez, me sentí orgulloso de ser quien soy.


Como un viernes más, a las seis de la tarde estábamos en la cafetería tomándonos un café cuando recibimos una llamada, una casa a dos rotondas de donde estábamos mis compañeros y yo estaba incendiada. Sólo tardamos dos minutos en llegar, cuando lo hicimos aquello era una imagen impactante, todo un terreno lleno de fuego y sólo se escuchaban gritos, llantos y una voz diciéndome "sácalos de ahí, por favor".
Mis compañeros fueron apagando el fuego mientras yo entraba en las habitaciones buscando a aquellas personas atrapadas . Salvé la vida de dos niños; un niño de cinco años y una niña de siete. Su madre, aquella voz que tanto me decía que los sacara de allí me abrazó y en ese momento, por primera vez, me sentí orgulloso de ser quien soy.

9 comentarios:

  1. Vaya... el texto es real? Por qué es una auténtica pasada. Alguna vez seré bombera, seguro :)

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  2. No, no es real.

    Muchísimas gracias :)

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  3. Lo mejor de los heroes verdaderos, es que ni ellos mismos saben que lo son...

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  4. Toca el corazón, y de que manera.

    Un beso!

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  5. La magia de hacer un trabajo que te proporciona la satisfacción emocional necesaria :)

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  6. Todos debemos sentirnos orgullosos de quienes somos, hagamos lo que hagamos. (qué poco valorados están los bomberos (y qué falta hacen)).

    Muchas gracias por el premio Cristina ♥

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  7. Yo también me sentiría orgullosa si le salvara la vida a dos pequeñajos, o a cualquier persona.
    muá

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  8. Me encanta.Es un texto muy emotivo. Muchas gracias por lo de tu entrada anterior.:)

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Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.