martes, 30 de noviembre de 2010

¡Te quiero, te quiero y te quiero!

Ese día, recordé la última conversación que tuve con Helena, las palabras que salían de sus labios y que siempre me llenan. Me dijo que lo buscara y le dijera cuánto le quería, de la primera forma que se me pasase por la cabeza, tanto poniéndome un te quiero en la frente como poniéndolo en el suelo.
Por primera vez en mi vida, no me lo pensé dos veces y marqué su teléfono, en unas horas nos veríamos en la calle Destino.

-¡Ey! estoy aquí- grité, algo avergonzada.
-¡Ah hola! no te había visto. ¿Qué tal?
-Muy bien ¿y tú? te..qu..i..ero.
-¿Qué?
-¡Te quiero!
-¿Cómo?
-¡Que te quiero! ¡Sí! ¡Te quiero, te quiero y te quiero!





Au revoir, novembre

7 comentarios:

Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.