viernes, 15 de abril de 2011

La mejor de todas.

Aún recuerdo las tardes en las que te preparaba la merienda y después aunque no te gustase te hacía peinados raros y cuando te veías en el espejo ambas nos reíamos -juntas, siempre juntas- de lo que te había hecho. Pero no te importaba verte ridícula si podías hacerme feliz. También recuerdo las tardes que jugábamos al dominó, tu vista te iba traicionando poco a poco y no parabas de preguntarme "¿por qué número vamos?" y yo te lo repetía las veces que hiciera falta. Cuando te decía que contaras del uno al diez para escuchar ese "sai" que decías en vez de seis y lo repetías una y otra vez aún sabiendo por qué quería que contaras. Hoy, hace cuatro años desde que nos dejaste, desde la última vez que te vi reír en el hospital, aún sabiendo que el fin se acercaba. Quiero que sepas que nunca saldrás de mi mente, y aunque pasen los años, siempre tendrás ese trozo de mi corazón que te ganaste con tu cariño y amor. Hay algo que nunca te dije y que ahora quiero hacerlo; y es que siempre serás mi abuela favorita, la mejor de todas.

3 comentarios:

  1. Hay veces que pienso qué haré yo cuándo se muera mi abuela favorita. ¿sabes? he tenido mucha suerte, porque he visto hasta a mis dos bisabuelos y bisabuelas y mis abuelos y abuelas (los 4) aún viven, pero claro está que mi abuela favorita la considero inmortal.
    Si, dirás que es algo infantil este comportamiento, que no me he planteado nunca que nos deje alguna vez, porque no podría asumirlo. Con esa abuela tengo un lazo especial, un lazo rojo, fuerte, que se ensancha que nos une. Nacimo el mismo día del mismo mes, nos llevamos 59 años justos. Y siempre va a ser muy especial para mi. Tanto, que perdurara en mi persona, porque se que yo soy un poco ella y que ella es muy yo.

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  2. Con tan solo empezar a leer las primeras lineas ya me he imaginado muchas como seguía... Como duele pasar por ese particular infierno y como jode -hablando mal- ver que otra gente pasa a diario por lo mismo.
    Yo también he tenido esa relación tan especial e increíble con una de mis abuelas y el final es idéntico al tuyo. Y entre que llevo unos días bajos porque hace nada hubiera sido su 90 cumpleaños y el leer esto... si digo que no han asomado unas lagrimas y que no se me ha vuelto a partir el alma, te mentiría.
    Me acuerdo de jugar al dominó (de animalitos) o al parchis y ver como me hacia trampas y hacerse la disimulada, pero era tan honesta que luego al despedirme me decía "que sepas que he hecho trampas, cariño" y yo me la miraba pensando: ya lo sé yaya... :')
    Sabes? su ultima semana, apenas 4 días, los pasó casi dormida, y no quise ir a verla porque justo el día anterior al bajón, se despidió de mi como nunca antes lo había hecho, y ahí fui consciente de que ella también lo era y ambos supimos que era el final de alguien a quien, como el/la del comentario anterior, creíamos inmortal... y con ese recuerdo voy a quedarme, cada vez que me acuerde de ella, día sí, día también.
    Una entrada muy bonita, por desgracia.
    Mucho ánimo y un beso azul!

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