jueves, 14 de julio de 2011

Cuando el sabio señala el cielo, el tonto mira el dedo.

Era desde pequeños cuando tú ibas a un sitio y yo me negaba a ir detrás tuyo,
o cuando yo hacía una cosa y tú tenías que hacer otra distinta y viceversa.
Recuerdo aquella tarde en tu casa, tumbados en el césped
esperando a que tu madre nos avisara para merendar cuando estábamos hablando de Paola, aquella niña repente que nadie soportaba, y que nosotros no éramos la excepción.
Fue justo entonces cuando aparecieron unos pájaros y tú,
que soñabas con llegar a volar, paraste la conversación con los ojos iluminados
y dijiste: ¡mira, míralos como vuelan! mientras señalabas con tu dedo índice.
Y yo, como siempre, no hice lo que me decías
y miré tu dedo índice mientras observaba la ilusión que había en tu mirada.





7 comentarios:

  1. Que es preciosa vamos, la parte del final es la que mas me gusta :)
    Pues me pondré a hacerlo!
    espero que el verano te esté yendo bien pequeña Wehe, un besazo enorme bonita!(L)

    ResponderEliminar
  2. Qué historia tan bonita :)
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Pues que quieres que te diga, la ilusión en sus ojos me parece más interesante que el vuelo de los pájaros.

    Insuperable, como siempre ♥.

    ResponderEliminar
  4. Me gusta como relaciones esa frase con el texto jaja
    ES precioso, sobretodo cuando dices: "..y tú, que soñabas con llegar a volar" :)

    ResponderEliminar
  5. Decir que es precioso se queda corto!

    ResponderEliminar
  6. La ilusión de los niños pequeños es algo precioso :)

    ResponderEliminar

Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.