jueves, 12 de julio de 2012

cafés amargos, tus pupilas.

perdóname cuando me estremezco, cuando dejo de mirarte a los ojos para mirar el suelo.
cuando mis manos tiemblan cuando le rozas. cuando giro la cara mientras haces el intento de que tu mirada se cruce con la mía.

y es que no. no quiero que los cafés amargos me recuerden a tus pupilas. una vez más no.
quiero ponerle fin a esta historia que un día juré que no lo tendría.

2 comentarios:

  1. debería pasarme más por aquí, porque me encanta lo que escribes

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Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.