domingo, 18 de noviembre de 2012

palabras insuficientes para algo tan grande.

esa sonrisa que escondías entre libros era especial. ya sabías que prefería mil veces chicas de biblioteca a chicas de piernas largas y tacón. a pesar de mi corta edad sabía que las que menos enseñaban más me podían enseñar de la vida, y contigo no me equivoqué.
en tu mirada vi dolor, un dolor gris, un dolor indescriptible.
cuando nos sentamos en aquel banco a hablar me lo confesaste: todo aquel dolor que podía apreciar en ti era lo que había, lo único que ha permanecido dentro de ti desde hace tiempo.
-tengo miedo al dolor a pesar de estar hecha de él.-dijiste mientras hacías girar tu reloj de mano.
pude notar con cuánta tristeza me decías aquello, dolió escuchar esas palabras, y sé que decirlas debería de haber dolido mucho más. no sabía qué decirte, ahora era yo el que tenía miedo de hacerte daño con palabras insuficientes para algo tan grande, para tanto vacío que jamás he sentido.
decidí abrazarte, nunca antes lo había hecho, pero noté que lo necesitabas cuando te abrazaste fuerte a mi pecho y comenzaste a echar todo aquello que tenías dentro.

4 comentarios:

  1. Hermoso texto! Saludos desde http://simplementeyo-myself.blogspot.com/ (:

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  2. los abrazos dicen más que las palabras, aunque esta no sea una razón para dejar de amarlas, claro

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  3. a veces tenemos miedo de no estar a la altura de las situaciones e incluso de las personas, pero siempre hay que intentarlo
    muy bonito Cristina ♥

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  4. Me gusta mucho tu manera de escribir. Me quedo con la frase de "tengo miedo al dolor a pesar de estar hecha de él". A mi también me han dado ganas de abrazarla.

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Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.