Adiós a los días grises. Adiós a aquellos que nos hicieron daño. Adiós a los malos momentos. Adiós a las miradas vacías y a las llenas de odio. Adiós a las malas lenguas. Adiós a las dudas, al miedo. Adiós a las sonrisas tristes. Adiós a las lágrimas porque ¿sabes?
ya no hay lágrimas que valgan.