viernes, 12 de agosto de 2011

Ay pequeño Pet.

Los pájaros revolotean y huele a bizcocho de chocolate en la cocina.
Mientras esperas a que esté listo miras por el gran ventanal que pusiste con Jeick años atrás.
Y suspiras. Con aire de melancolía. Abres el armario y coges un vaso para servirte un zumo de naranja. Pet te mira desde abajo y maulla, sabes que quiere que lo acaricies y dejas el vaso sobre la encimera y te sientas con él en el suelo. Te empuja para que le acaricie más veces y ronronea. Ay pequeño Pet, dices de pronto. Tú nunca me fallas ¿eh?

6 comentarios:

  1. Pet es adorable, al igual que tú al escribir estos relatos que tanto me gustan :)

    Un besazo, bonita!

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  2. Una entrada muy tierna.

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  3. Se agradece tenerlo al lado

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  4. Que bonito :)
    Los animales de compañía siempre están ahí, son incondicionales^^
    Un beso enorme!

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  5. Pet es una monada ^^ Lo mejor de los animales es que te quieren incondicionalmente pase lo que pase mientras tu no les hagas daño. No son como nosotros, menos mal que no.

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Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.