miércoles, 31 de agosto de 2011

Y todo por ella, por nadie más.

Hoy sí, no le importa si llueve, si hace cuarenta grados en la sombra, si nieva o si el viento la lleva a rastras. Hoy ningún hombre del tiempo le va a impedir salir de aquel lugar llamado casa, hoy va a dejar las lágrimas bajo la almohada y va a sacar la sonrisa de entre las cajas de los zapatos. Hoy se siente bien, viva, con ganas de respirar aire fresco de la calle y no del que se cuela en su casa por debajo de la puerta. Hoy quiere saltar en los charcos que la lluvia dejó. Hoy quiere sentir la felicidad en los párpados y cómo su mandíbula se descoloca de tanto reír.
Hoy quiere ser la mujer que un día fue.

4 comentarios:

  1. Anónimo31/8/11 8:49

    Por ella y por nadie más. Muy bien dicho, eso deberíamos hacer todas.
    Un beso
    (relleno de nata)

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  2. Siempre tendría que ser la mujer que un día fue :)

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  3. un texto precioso, un beso reina.

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Dime si sentiste algo al leer las palabras que salieron de mis labios. Puedes conseguir que sonría.