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sábado, 31 de diciembre de 2011

ahí estaba ella.

Nunca creyó en aquello de nuevo año nueva vida. Helena es más bien todo lo contrario a los dichos, a lo que la humanidad cree. Decía que ella es la misma un minuto antes y después de las doce y su vida también. Aún así eso no impedía tomarse las uvas con sus amigas como excusa de despedir el año, donde estuvieran Amèlie y Maggie, ahí estaba ella.

-au revoir deux mille onze!- gritaron entre risas.

domingo, 9 de octubre de 2011

La banda sonora de su vida.

[...]

-Nunca me quiso tanto como decía, se lo noté en la mirada. La rutina apagó su llama, y yo deseé que la mía se hubiera apagado en el mismo instante.

- Entonces, ¿con todo esto me quieres decir que el te amo de buenas noches no era sincero?

-Probablemente, Helen.

- Perdóname pero cuando uno no está enamorado no le dice a alguien que es la banda sonora de su vida, Maggie.

domingo, 2 de octubre de 2011

Para protegerte para siempre.

-Pequeña ¿estás ahí?
-Sí.
La pequeña voz de Helena suena bajo la cama y Lia, con un suspiro dulce entre sonrisas se asoma.
-¿Otra vez ahí?
-Tengo miedo-dice entre sollozos.
-Lá, ven conmigo. Aquellos monstruos estaban metidos en ese cajón, el que ves allí, al lado de la ventana. Los metimos y se escaparon por la ventana, ¿no recuerdas?
-Sí, pero...
-Pero nada, pequeña. Tu abuela Lia está aquí para protegerte. Para protegerte para siempre.



Cierra el álbum de fotos mientras se limpia las lágrimas que habían recorrido su mejilla, y sonríe al sentir como años atrás, a Lia a su lado, abrazándola.

viernes, 2 de septiembre de 2011

The Diary.

Se escuchó el sonido que se producía cada vez que alguien salía o entraba de la biblioteca, lo cual llamaba la atención a todos y miles de ojos se dirigieron a Helena, con curiosidad. Ella miró al suelo, nunca había visto a tantas personas en aquel lugar y sus miradas la incomodaron. Andaba mientras miraba las converses rojas que calzaba, hasta que llegó al lugar donde quería ir: la cuarta estantería a la izquierda nada más entrar a la biblioteca, la cual se llamaba "The Diary". Allí se encontraban diarios viejos de personas que los abandonaban en la calle o allí mismo, encima de cualquier escritorio. Era la estantería que más la interesaba. Desconocidos escribiendo para alguien que nunca tuvo ese escrito en sus manos y que quizá no es consciente de que está aquí. Desconocidos escribiendo sobre sus problemas, aquellas cosas que los atormentan día a día, aquello que los hace sufrir, ser infeliz. Desde las diez de la mañana Helena leía muchas historias de personas sin rostro, de personas que quizás se han sentado alguna vez al lado de ella en el bar de los sábados y ambas ni se imaginan que ella, Helena, sabe tanto sobre ese ser lleno de secretos.

miércoles, 20 de julio de 2011

Lá, de Lágrima.

Helen quiere que empieces desde el principio.


Tendría unos cinco años cuando Helena se escondía debajo de la cama y Lia iba tras ella, diciéndole palabras bonitas para que su miedo desapareciera. Helena lloraba mucho, y eso hizo que Lia a veces la llamase , de Lágrima. Tuvo una infancia como una niña cualquiera, una infancia bonita con recuerdos entrañables. Pero lloraba, lloraba como si tuviese una cascada en las órbitas. Antes de merendar escuchaba los cuentos que su abuela le leía sentada en el sofá, mientras le acariciaba el pelo. Y ella nunca hacía caso a lo que oía, sino que se quedaba embobada mirando sus labios para ver cómo pronunciaba cada letra. Nunca vio la magia en los cuentos, sino en los labios de aquellas personas que lo relataban.




sábado, 18 de junio de 2011

Cuanto más creces, más sentimental eres.

Querida Maggie:

Hoy nos apetecía decirte cuánto te queremos. Sí, sabemos que te lo hemos dicho millones de veces y aún te quedan otras mil que escuchar, pero es que es inevitable guardar esa palabra en nuestros corazones; éste nos obliga a expulsarlo por la boca hasta llegar a ti, perdónanos. Eres nuestra pequeña ¿te enteras? y nosotras somos las grandes, aquellas que te cuidamos. Hemos nacido prácticamente juntas y sólo nos separaban dos calles, hemos perdido la cuenta de los buenos momentos que pasamos a tu lado, ya que no tienen fin. Hoy es un día especial para la tres pero más para ti: hoy cumples veintidós años y cuanto más creces, más sentimental- y bonita- eres. Hoy no queremos lágrimas que griten tristeza, hoy queremos lágrimas que griten felicidad, alegría, ganas de vivir. Así que prepárate porque hoy es tu noche, pequeña Maggie.




Te quieren Helena y Amèlie.

jueves, 9 de junio de 2011

Hasta llegar al corazón.

Podíamos ver a Helena cómo hundía sus dedos en las teclas del piano y hacía sonar melodías dulces, nostálgicas, risueñas, encantadoras... La piel se nos erizaba con tan sólo verla, en sus ojos se reflejaba que amaba cada sonido que producía, que entraba por sus orejas hasta llegar al corazón. Y fue entonces cuando comenzó a cantar, fue entonces cuando nuestros tímpanos no aguantaron aquella magnífica voz y estallaron. Fue entonces cuando Helena comenzó a llorar mientras cantaba; en sus lágrimas había nostalgia, felicidad y tristeza. Una mezcla de sentimientos que la hizo estallar. Y es que Lia, su abuela materna, fue la que le enseñó aquella canción tan sólo cuando tenía doce años, y hoy hace cinco años desde la última vez que la tocó a su lado.




sábado, 21 de mayo de 2011

Desprendía luz por las calles de París.

Desde lejos se notaba que su sangre era francesa. Nada más había que verla con un paraguas y unos pendientes rojos, su rebeca negra acompañada de unos guantes de cuero, unos pantalones apretados, unos tacones rojos y su sonrisa del mismo color. Desprendía luz por las calles de París, Helena no veía el mundo de rosa, lo veía de todos los colores del arco iris y algunos más que ella metía sin que nadie se diese cuenta. Le gustaba ver la vida desde un autobús, cuando lo hacía se montaba sin ningún destino, a veces bajaba sin saber donde estaba-siempre dejando una nota con una frase que hiciese sonreír- y otras veces se bajaba con el conductor y volvía a casa de madrugada paseando con la luz de la luna y la luz que ella misma desprendía.

lunes, 2 de mayo de 2011

La chica más dulce del planeta.

Hoy era día de compras, de relax y de sonreír más que nunca. Pourquoi? parce que oui, y no hay nada más que decir. Porque ella quería, porque lo necesitaba, porque tenía ganas de sentir la felicidad hasta en las puntas de los dedos. Salió de su casa y se dirigió al bar de los sábados, allí, se tomó su chocolate caliente con sus crêpes correspondientes, apuntó alguna que otra palabra dulce y salió disparada. Paseó por las calles más largas de París y se recorrió todas las tiendas y parques. Los pies le pedían un descanso y ella sin rechistar se sentó en un banco y sacó un libro mientras sus pies dormían un rato. Cuando lee puede llegar a ser la chica más dulce del planeta, se toca el pelo cuando algo la intriga y arruga la nariz de tal manera que no se le ven las pecas. Y es que Helena como entre en tu corazón ya no sale jamás.

sábado, 26 de marzo de 2011

Dejaría que el destino y el tiempo decidieran cuándo y quién.

A pesar del pasado, de los días llenos de lágrimas, Helena quería sonreír y comerse el mundo. No cerraría las puertas de su corazón pero tampoco buscaría a alguien para que entrase por ellas. Dejaría que el destino y el tiempo decidieran cuándo y quién.
Tras levantarse y acariciar a su nueva gata; Honey,la cual le dio más color a su vida, se arrascó la nuca en la cual se posaba su mariposa llena de magia. Sonrió al saber que estaba ahí, era uno de sus tatuajes favoritos, uno de los más especiales, aunque todos tenían un por qué y un significado.








/No me he lucido con la entrada, lo sé, no es nada del otro mundo, también lo sé. Pero ando en otro mundo, y no son buenos tiempos para esta chica mediocre que leéis a pesar de que en dos días esté volando hacia Italia.

martes, 1 de marzo de 2011

Las palabras se las lleva el viento.

Sus últimas palabras pasean día a día por la cabeza de Helena. Odia recordar aquellas promesas que le hizo y que nunca cumplió, las cuales en su día las veía llenas de amor y ahora ni siquiera ve. No entendía el por qué de su ida ¿qué hizo mal? ¿dónde quedó esas palabras de que siempre estaría junto a ella? y ahora que lo piensa, tenía razón cuando le decía que las palabras se las lleva el viento...

martes, 15 de febrero de 2011

Dejaría de vivir, literalmente.

Oía cómo gritaba el tic-tac del reloj, avisándole que el tiempo se agotaba y su ánimo también. Sabe que quitarle las pilas al reloj no sirve de nada, pero siempre lo hace. También sabe que no puede estar todos los días entre esas cuatro paredes, y por eso ahí estaban Helena y Maggie para sacarla de esa jaula, ahí estaban las que nunca les fallaban, ellas eran las que hacían que tuviese un motivo para levantarse cada mañana, un motivo para seguir viviendo y sonriendo. Simplemente eran como hermanas, aunque no tuviesen la misma sangre, pero se querían como tal. Sin ellas, Amèlie dejaría de vivir, literalmente.












PD: doy la bienvenida a las amigas de Helena (Maggie y Amèlie) esas que eran como las hermanas que nunca tuvo. Aquí puedes leer cuando las nombré.
PD2: aquí puedes participar en mi concurso.